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A sus tres años, Nirvana se recupera exitosamente de una cirugía: “Hoy la tengo conmigo así que estoy más que feliz”, dijo su mamá

Nirvana tiene 3 añitos de edad y enfrenta una escoliosis congénita severa. Con su hermosa sonrisa, hoy se sigue recuperando de una cirugía que le practicaron el pasado 8 del mes de octubre en Buenos Aires. Soledad Bonsegundo, su mamá, celebra este primer paso exitoso en su lucha.

 

En diálogo con RADIO RAFAELA, contó que Nirvana está muy bien. “Fue un desafío enorme, el primero de su vida y la nuestra. Cumplió 3 años al día siguiente de la cirugía, así que pobrecita no pudo festejar. Ella tiene escoliosis congénita severa, es una de las más difíciles”.

Haciendo un repaso de la historia de la pequeña, Soledad contó: “Tuve un control bastante estricto del embarazo. Tengo 33 años y es mi primer bebé. En la semana 16 descubrieron que tenía escoliosis”.

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Escoliosis dorsal torácica

Nirvana tiene una escoliosis dorsal torácica. Su mamá contó que “son deformaciones en sus vértebras, tiene falta de vertebras. Eso genera que la columna se vaya torciendo. Se mide en grados y ahora tiene más de 90 grados. Aparte de eso, tiene cuatro costillas soldadas, eso causa que apriete todos sus órganos. Desde que nació tiene insuficiencia respiratoria porque le está apretando los pulmones”.

“Hoy en día lo que más apretaba era el crecimiento de los pulmones porque está en la etapa en la que su cuerpo tiene que acompañar el crecimiento de sus órganos. Es lo que está importando hoy”, precisó Soledad.

 

La cirugía

El pasado 8 de octubre, Nirvana atravesó en Buenos Aires una primera cirugía para mejorar su calidad de vida. “Se le puso una prótesis la cual sirve para sostener la escoliosis, no para mejorarla. Le pusieron esa prótesis, 14 tornillos, le separaron cuatro costillas que tenía juntas y le pusieron prótesis en las costillas para darle espacio al pulmón”, contó su madre.

“Lo único que se pudo hacer fue poner la prótesis y sostener la escoliosis con los casi 100 grados que tiene. Lo milagroso es que ella camina. Cuando nos dieron el alta provisoria, salió caminando lo cual es algo espectacular, nunca le imposibilitó caminar”, dijo con optimismo.

No hay nada definitivo, todo esto es temporario. Las costillas se van a volver a soldar, porque es lo que pasa con todo hueso que se rompe. Puede que en un tiempo haya que volver a intervenir para separarlas. Eso lo va a tener hasta la mayoría de edad, o hasta que su cuerpo madure”, agregó Soledad.

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Final feliz con ayuda de todos

Afortunadamente, la cirugía fue exitosa. “Volvimos triunfantes, fue la primera experiencia, pero hay que seguir luchando. Hoy la tengo conmigo así que estoy más que feliz”, dijo la mamá de la niña.

“Fue mucha plata la que me gasté, pero siempre guardo porque sé cuál es su estado de salud. Pero después surgió el viaje y no tenía de donde sacar, no hay médicos en Rafaela capacitados para la patología que ella tiene. Tuve que recurrir a la ayuda, y Rafaela responde a Nirvana de una manera que me asombra. Están siempre pendientes y, como mamá, no tengo palabras”.

“En el momento que se planteó todo, empecé a buscar una solución. Recibí ayuda del Estado, un poquito de todos lados. Nirvana está en perfecto estado, pero es como un cristal. Ella no se puede caer, no se puede golpear, porque esa prótesis está expuesta. Es nuestro tesorito. Está perfecta, pero tenemos que cuidarla mucho”, dijo.

“No puede hacer esfuerzos, levantar cosas pesadas, subir escaleras. Aparte, las caídas pueden ser un golpe bajo en su vida. Si la prótesis se rompe o se mueve, puede llegar a tocar la médula. Si a ella no la operaban ahora, no lo podían hacer más porque se pasaba la edad. Por eso fue mi intervención acelerada”, terminó explicando.

 

Entrevista completa:

 

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