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Ángeles Ascua: Con el arte y Rafaela en su corazón

Su proyecto resultó entre los 6 seleccionados entre 200 para la Bienal de Arte Joven con sede en el Centro Cultural Recoleta (CCR). Entrevistada por LT28 Radio Rafaela contó sobre su proyecto “Piel de empedrado, corazón de leche y de trigo” y habló de la recuperación de lo local como fuente de inspiración.

 

Escucha la nota completa:

Primera parte: Ascúa 1

Segunda parte: Ascúa 2

 

Ángeles contó que nació en el año ‘85 en Rafaela, en el barrio Amancay. «De chica iba al Liceo Miguel Flores. Salvo al coro, fui a todo: Títere, Teatro, Pintura. Fui al taller de Liliana Giraudo y también a Isadora, a Danza Clásica y Contemporánea. Y además fui a la escuela de Sonia Wilson. Me crie en un entorno estimulante, mi abuela cosía y mi mamá hacia manualidades y eso influyó mucho en mi formación».

«Si bien tuve una formación práctica, siempre me interesó la teoría y tuve una experiencia muy interesante en el 5to año de la escuela cuando hice una pasantía en la galería Ahrus y pude entrar en contacto con obras y maestros increíbles. También la lectura me fue orientando para las Artes Visuales».

Gelli, como la llaman sus amigos, relató que siempre le interesaron las historias en torno a las obras y detalló que estudió en Rosario 10 años. Se instaló luego en Buenos Aires para hacer una maestría en Curaduría en la Universidad de 3 de febrero, al tiempo que desarrollaba su obra. «Mi obra también tiene vuelo teórico, sobre todo la que estoy presentando en la Bienal», contó la joven artista plástica.

 

Sobre la Bienal de Arte Joven

«Es un concurso especial, es para artistas menores de 33 años y, por mi edad, este era el último año en el que podía participar. Es multidisciplinar, hay de teatro, letras, danza. Y en artes visuales hay dos líneas de concursos: obras terminadas y proyecto a desarrollar”.

La rafaelina participó en la línea Proyecto a Desarrollar. «Tuve que presentar una idea y bosquejos de lo que quería hacer y el premio para desarrollarlo es de 95 mil pesos, un premio muy importante. Es raro para los artistas jóvenes contar con financiación».

Sobre «Piel de empedrado, corazón de leche y de trigo” (nombre del proyecto) nos dice que trata sobre Rafaela. «Vengo trabajando sobre la historia de la ciudad desde el año pasado. El título corresponde a una frase preciosa de Mario Vecchioli que yo modifiqué un poco y le agregué la palabra leche».

Agregó que la obra está compuesta por “seis grandes estandartes multicolores, como los de carnaval, confeccionados a mano, cada uno con un icono distinto que hacen a la ciudad: el campo y la uniformidad del paisaje, el año en el que llegaron los primeros colonos y el año en el que Rafaela se transformó en ciudad, las válvulas, el Castillo de Foti y la heladería La Gloria”.

Destacó uno sobre los hermanos Flores: «le puse Hermandad Rafaelina por Betty y Miguel Flores. Tengo una historia muy particular con ellos: a mi abuelo Salinas, cuando vino de España, le dijeron que fuera directamente a la casa de los Flores. Él tenía 13 años y convivió con ellos. Betty, para mí, era una artista espectacular y un ser increíble, y es mi forma de homenajearla».

Con respecto a la idea de estandartes, se vincula al Carnaval de Los Locos Bajitos. Dijo: «cuando era chica, junto a mi familia participábamos del Carnaval de los Locos Bajitos y un año yo me gané el premio al mejor disfraz y me dieron una cámara de fotos con rebobinado automático de PROFOT… Así que imaginate lo importante que fue para mí».

«Con mi familia primero vivimos en el barrio Amancay y luego en el Brigadier López. Siempre estuvimos cerca del barrio 17 de Octubre. Era muy lindo porque en noviembre empezaban a practicar las batucadas, empezaba el ruido a la tardecita en lo que es hoy la ciclovía. Eso anunciaba que estaba terminando el año, que empezaban las vacaciones. Era hermoso».

 

Los lugares propios influyen en la vida

«Creo que en el arte existe una estandarización. Yo recupero más lo local, lo regional, mi historia personal en la ciudad. Y ese recorte que hago seguramente impactará en un montón de gente pensando en sus propias vivencias. Cada uno tiene una historia personal que los va a interpelar. En eso confío».

«Para mí, esta es una gran oportunidad para repasar la historia de la ciudad. Desde la escuela a mí me quedó eso de que Rafaela no fue fundada, sino que fue formada. Leer el libro de Terragni fue revelador en muchos aspectos, como también lo fue repasar los textos de Daniel Imfeld, que son increíbles. También leí una obra de Claudio Stepffer y Cecilia Tonón, sobre el carnaval”.

«Esta obra me dio esta oportunidad de aprendizaje» sostiene la artista a quien le encantaría exponerla en Rafaela. «Poner en diálogo este archivo con piezas históricas y poder hacer un ida y vuelta».

 

La Bienal de Arte Joven

En la edición 2017 de la Bienal Arte Joven Buenos Aires, un colectivo de artistas fueron seleccionados en la Convocatoria Proyecto de Artes Visuales a Desarrollar: Ángeles Ascúa, Nacha Canvas, Santiago Delfino, Alfredo Frías, Grupo Karicia y Ramiro Quesada Pons.

Entre los meses de junio y septiembre los artistas trabajaron en sus proyectos en el marco de un programa de tutorías ocupando tres incubadoras del CMD –Centro Metropolitano de Diseño- que fueron trasformadas en talleres y lugar de encuentro. Los tutores que los acompañaron en este proceso fueron Marcela Sinclair, Lara Marmor y Patricio Larrambebere. Dichos proyectos, ya devenidos en obras, se exponen en salas 3, 4 y 5, hasta el 17 de diciembre.

Artistas: Ángeles Ascúa, Nacha Canvas, Santiago Delfino, Alfredo Frias, Grupo Karicia y Ramiro Quesada Pons.

Curadores: Lara Marmor, Marcela Sinclair y Patricio Larrambebere.

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