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Cobró el IFE y se anotó como voluntaria en el COE para “devolver un poco” de la ayuda

San Francisco.- Silvia Bonani sabe de esfuerzo. Es madre de dos niños, trabaja como empleada doméstica, cursa la escuela nocturna para concluir sus estudios primarios -es la abanderada- y en medio de la pandemia junto a otros 75 voluntarios colabora en distintas tareas vinculadas a la emergencia sanitaria.

 

De hablar pausado y suave pero con una convicción fuerte, Silvia Bonani tomó la decisión de ser protagonista en la lucha contra la pandemia de Covid -19 y asumir un rol de voluntaria en el polo sanitario que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) dispuso en el polideportivo del Colegio Sagrado Corazón de los Hermanos Maristas.

Madre de dos hijos menores de edad, en sus tiempos libres elabora tapabocas que luego vende para poder subsistir y de esa manera complementar los ingresos que recibe por sus tareas de limpieza en distintas casas de familia o bien por su trabajo como costurera.

Además, Silvia se destaca por su constancia para superarse en el plano educativo ya que siendo adulta tomó la decisión de terminar sus estudios primarios en la escuela nocturna J. B. Iturraspe de la cual además es abanderada.

Cuando tiene algo de tiempo libre a Silvia le gusta la buena lectura o bien escuchar algo de música y dedicarse al cuidado de las plantas.

Hasta aquí la vida de esta mujer de 42 años se parece a la de toda persona que lucha día a día para salir adelante. Sin embargo, todo eso no parecía suficiente para ella hasta que un día cualquiera observó en redes sociales que el COE Regional solicitaba voluntarios y sin pensarlo dos veces dijo «me voy a anotar».

«Esta pandemia nos dio el tiempo necesario para darnos cuenta que se pueden hacer cosas para ayudar a otros», señaló Silvia como una manera de explicar las razones por la cuales decidió sumarse al grupo de voluntarios que día tras día realizan distintas tareas en el ámbito del COE.

“Tenemos que ser responsables y solidarios para ganarle al virus”, reflexiona Silvia mientras realiza acciones de prevención en el puesto sanitario.

Tras haber resultado beneficiaria del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) -el bono de $ 10.000-, explicó que con esta decisión de voluntariado «quise devolver un poco de toda la ayuda que recibí» y entendió que una manera de hacerlo era «brindar un poco de mi tiempo libre en ayuda hacia los demás, sentir que estoy aportando algo».

Así, cada vez que llega al polo sanitario se suma al grupo de voluntarios que a diario se dedican a hisopar, hacer testeos, completar planillas, etc.

«Es muy impactante ver la disposición de todos los voluntarios en cada una de las tareas que se le asignan», comentó sin advertir que ella misma es una de esas personas que ponen toda su energía en hacer su tarea de la mejor manera posible porque saben que de eso depende la salud de mucha gente.

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Todo un aprendizaje

Entre las cosas que aprendió, según contó, fue «hisopar, hacer los testeos rápidos, poner la sangre, congelarla, separarla del plasma y extraer una parte del mismo y colocar una parte en un recipiente para covid. Luego se escribe el resultado en una planilla e informar a las personas si son negativos o positivos».

No puede verse su rostro por la protección que utiliza, pero hay debajo una sonrisa por saber que está siendo parte de la solución y no del problema.  «Quise devolver un poco de toda la ayuda que recibí; brindar ayuda a los demás, sentir que estoy aportando algo»,

En un momento de su relato, en el cual no cesa de destacar la importancia que tiene el trabajo que lleva adelante el personal sanitario, dijo que «sobre ellos y sobre nosotros cae una gran responsabilidad. Muchas veces los médicos y bioquímicos nos recuerdan que todos somos un equipo y si anotamos mal un dato se hace imposible contactar a una persona y con eso se ponen muchas cosas en juego».

Además de comprender la responsabilidad de la tarea que tiene por delante, Silvia se hizo un tiempo para reconocer la importancia que tiene la contención que deben brindar a las personas que arriban al lugar con la lógica preocupación por conocer el resultado de su hisopado o análisis.

«Permanentemente, tratamos con gente que está muy preocupada y está en nosotros darle las explicaciones sobre este virus que apenas se está estudiando y no reacciona igual en cada persona. Es increíble ver lo que produce y por eso tenemos mucho por aprender».

  

«Esto me eleva mucho la autoestima»

Haber incursionado en una actividad solidaria como este voluntariado puesto en práctica en medio de la pandemia fue una situación que le permitió sentirse mucho mejor como persona.

En este caso, Silvia explicó que «esto me eleva mucho la autoestima y darle un ejemplo a los chicos sobre que no es necesario cobrar un sueldo para hacer cosas como estas. Se puede hacer cosas como voluntario sin esperar algo a cambio. El secreto es estar siempre dispuesto a aprender y ayudar al otro».

Al estar en medio del lugar donde todos los días se recibe personas que tienen la sospecha de haber contraído covid, resaltó que «debemos ser pacientes y muy cuidadosos porque este virus tiene para rato».

Los colaboradores voluntarios del COE realizan una tarea diaria.

«Tenemos que aprender a ser responsables y solidarios porque de otra manera no vamos a poder contra el virus», dijo para agregar que «hay muchas cosas que tenemos que aprender para reducir el número de contagios».

Más allá de la adopción de las medidas sanitarias consideró que lo que va a mejorar mucho la situación dentro de esta pandemia es que «todos aprendamos la importancia que tiene tender una mano al otro porque si me cierro solo en que no puedo viajar o comprar dólares, te enfermás mentalmente».

«Sería mejor calmarnos un poco y entender que esto es algo que nos vino a cambiar la vida a todos y a mostrarnos que tenemos que ser un poco más empáticos y además pedir a Dios que nos dé la fuerza necesaria para seguir adelante todos los días».

 

Unos 75 voluntarios participan cotidianamente en los operativos

 El COE dispone de unas 75 personas que realizan tareas voluntarias en distintas áreas en nuestra ciudad que sirven como soporte a la actividad médico asistencial y sanitaria de la provincia de Córdoba.

Se trata de un grupo muy heterogéneo ya que está compuesto por jóvenes de 18 años hasta personas mayores que en algunos casos cursan carreras afines al campo de la salud aunque muchos otros. Como Silvia, se acercaron para brindar ayuda sin contar con el conocimiento necesario para lo cual se brindó la capacitación correspondiente.

De ese número, unos 20 colaboran con el personal de salud mediante la realización de testeos, hisopados y tests rápidos, etc. y los 55 restantes cumplen funciones administrativas en la confección del circuito de contagio, armado del árbol epidemiológico, atención al público, etc.

El tiempo que le dedican a esta tarea es decidido por el propio voluntario según la disponibilidad que tenga en cada jornada. No obstante, el promedio de tiempo oscila entre las 3 y las 8 horas diarias.

De la misma manera se programan los controles de hisopados para el seguimiento permanente de los casos sospechosos o pacientes con diagnóstico confirmado y colaboran en los operativos Identificar.

El responsable del COE Regional, Valentín Vicente, rescató la respuesta de esta gente a la convocatoria que oportunamente se hizo para formar parte de este equipo de voluntarios.

«En este caso debemos remarcar la solidaridad que estas personas han puesto de manifiesto ante el pedido que en su momento se hizo para cubrir una necesidad muy concreta», comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO el director del Hospital Iturraspe.

Valentín Vicente, coordonador del COE.

 

Además, dijo que «contamos con estudiantes y profesionales de los rubros de enfermería o kinesiología, medicina y otros con ocupaciones tan dispares como docentes, estudiantes de arquitectura, amas de casa, empleados de comercio, administrativos, etc.».

 

Cómo ser parte 

Los interesados en ser voluntarios pueden dirigiese de lunes a viernes, de 9 a 12 y de 15 a 18 a la sede del COE Regional N°3 San Francisco que funciona en el Centro Cultural, sito en la esquina de Mitre esquina J.J Paso. 

Consultas y solicitud de más información, se receptan vía E mail: coeregionalsanfrancisco@gmail.com

 

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