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Conmovedor: es policía y también mamá, estando en servicio amamantó a un bebé que lloraba de hambre en San Cristóbal

Débora Noriega es oficial de policía de San Cristóbal y se convirtió en noticia por un precioso gesto con una criatura que lloraba desesperada. Todo ocurrió el lunes al mediodía, cuando fueron requeridos en calle 9 de Julio y Laprida.

 

“Yo estaba en servicio, trabajo en Comando Radioeléctrico que atiende las llamadas al 911”, comenzó contando Débora. “Llamó un vecino que escuchaba el llanto de un bebé y no sabía en la circunstancia que estaba la criatura ni porqué la desesperación al llorar”, explicó.

“Fuimos al lugar y nos encontramos en una casa de familia a una abuela que estaba hamacando a un bebé. Me comentó que la mamá (del niño) amaneció descompuesta y el marido había decidido llevarla al hospital. Por el tema de la pandemia, tratan de que las criaturas no vayan los centros de salud y lo dejaron con la abuela. El bebé tiene cinco meses, es un hermoso gordito, muy bien cuidado y acostumbrado a su mamá. Cuando notó la ausencia de ella, atinó a llorar”, contó Débora.

Además, dijo que “la madre le está dando la teta, y él continuamente lloraba porque quería a su mamá”. Por su parte, la oficial tiene una beba y está en período de lactancia. “Ante la situación, lo primero que se me ocurrió como mamá fue darle la teta. Una como madre sabe que, ante una dolencia o el llanto desesperado, lo único que lo calma es eso. Me nació del corazón y la abuela me autorizó. Logramos tranquilizarlo y después no llevamos al hospital con la abuela para que él se reencuentre con su mamá”, relató con ternura la oficial.

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Tras recibir el aviso de vecinos y al arribar al domicilio mencionado antes, se encontraron con que “la abuela no sabía si el bebé tenía hambre o no. La madre se había retirado del domicilio horas antes y el nene estaba muy pendiente de su madre y la teta. La desesperación también era de la abuela porque no sabía cómo tranquilizarlo”. En esa circunstancia, “acostumbrado a tomar solamente teta, el gordito se prendió” al pecho de Débora, “pero eran más fuertes las ganas de llorar por la desesperación que tenía. Por eso, ni bien se tranquilizó un poquito, decidimos cargarlo y llevarlo”.

 

Una buena noticia

Como parte del Comando Radioeléctrico, Débora Noriega destacó que “la institución policial, hoy en día, se ve reflejada en cosas malas. Y que hoy sea primera plana de algo tan lindo, ser parte de ello es un orgullo muy grande. A la institución le hace bien también”.

También contó y aclaró algunos aspectos relevantes: “tuve contacto con la mamá y quiero aclarar la situación. Se dijeron muchas cosas y ella se sintió mal. El bebé está muy bien cuidado, a esa criatura de cinco meses le faltó la mamá en ese momento y esa fue la reacción. Necesitaba algo que yo podía darle y no lo dudé ni un instante. Obviamente que el bebé reconoció que yo no era la teta de su mamá, pero pudo tranquilizarse”.

Fueron importantes las repercusiones de este gesto tan humano que conmovió a todos aquellos que conocieron la historia. El particular, la noticia alegró a los familiares de Débora Noriega, oficial con 15 años de actividad, que es madre de dos niñas, una de 17 años y otra de 1 año y cuatro meses.

 

El relato completo:

 

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