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Imputan por femicidio a la pareja de la mujer que apareció muerta en el yacuzzi de un hotel de Rosario

La víctima fue encontrada sin vida en el yacuzzi de una habitación el pasado 18 de abril, y el acusado se había dado a la fuga.

 

Un hombre fue imputado este jueves por el femicidio de Nara Giselle Acosta, la mujer hallada muerta el mes pasado en una habitación del hotel Plaza Real de Santa Fe al 1600. Se trata de Ezequiel Maximiliano M., detenido la semana pasada en Buenos Aires, a quien el fiscal Adrián Spelta acusó de homicidio calificado por el vínculo y femicidio. En ese marco, y a pedido del acusador, el juez de primera instancia Pablo Pinto le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años. De esta manera, lo que hasta el momento se investigaba como muerte dudosa se transformó en un crimen que eleva la lista a al menos 106 en lo que va del año en el departamento Rosario.

Spelta le achacó a M. haber asesinado a Acosta el pasado 17 de abril en el hotel de Santa Fe al 1600 donde la mujer de 33 años fue hallada sin vida en el jacuzzi de una habitación donde al parecer habían estado alojados durante la Semana Santa, prácticamente sin salir, y donde se hallaron rastros de consumo de drogas duras. La acusación del fiscal fue enmarcada en una relación violenta que llevaba años, en una vivienda del Maschwitz Country Club del partido de Escobar, provincia de Buenos Aires.

En ese contexto violento, según Spelta, el pasado 13 de abril la pareja realizó un viaje a Rosario, donde pretendían permanecer hasta el lunes 18 de ese mes en el hotel de Santa Fe al 1600 donde se alojaron en la habitación 801. Según se estableció en la investigación, ambos ingresaron por última vez a las 17.46 del sábado 16 al cuarto del que el imputado se retiró solo al día siguiente a las 11.49.

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El fiscal expuso que en el interior de la habitación fue donde, en horas de la mañana, Ezequiel agredió a Nara cuando ésta se encontraba en el jacuzzi. Y que la dejó sumergida en la bañera hasta que la mujer fue encontrada sin vida por personal de limpieza a las 11.30 del lunes 18, cuando la pareja ya tendría que haberse retirado.

Spelta detalló que luego de agredir y dejar sumergida en el jacuzzi a la víctima, el imputado se retiró en su auto Volkswagen Vento que estaba en la cochera del hotel para dirigirse a la vivienda que ambos compartían en el country bonaerense. Sin embargo el acusado no se quedó en ese inmueble sino que se fue a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde fue detenido la tarde del pasado 4 de mayo, alrededor de las 15, por personal de Departamento de crimen organizado en zona Fray Justo Santa María de Oro al 2400.

Hasta el momento el caso de Nara Acosta figuraba como una muerte dudosa, ya que el estado en el que se había encontrado el cadáver no permitió establecer en forma preliminar la causa del deceso. Pero la pesquisa comandada por Spelta descubrió un contexto de violencia de género que condujo a la imputación por el crimen, que al ser encuadrado como femicidio prevé una pena de prisión perpetua.

 

Misterio

El misterioso hallazgo del cuerpo de Nara comenzó a trascender el lunes pasado el mediodía en medio de inconsistencias. Primero se dijo que era un hombre hallado muerto ensangrentado en el jacuzzi de quien llego a publicarse erróneamente su nombre: precisamente la identidad del imputado. Por eso fue grande la sorpresa cuando el fiscal a los medios de prensa que lo esperaban en la puerta del hotel que la persona muerta era una mujer y que, en principio, no se habían detectado signos de violencia ni sangre.

El fiscal contó que la mujer había llegado el miércoles desde Buenos Aires junto con un hombre. Al parecer habían pagado el primer día con transferencia bancaria y después abonaron en efectivo el resto de la estadía. La pareja debía dejar el hotel ese mismo lunes, pero como no tenían noticias los encargados decidieron entrar a la habitación, desde la cual empezaba a emanar un olor putrefacto. “Era una mujer, precisamente quien había hecho la reserva, que sería oriunda de Buenos Aires. Estaba boca abajo sumergida. En principio no hallamos signos de violencia pero no podemos descartar nada porque el cuerpo tiene un proceso de putrefacción avanzado que obliga a que se le practique la autopsia para establecer la causa de la muerte”, apuntó Spelta, mientras se intentaba estimar la data de la muerte que podría remontarse hasta 36 horas antes del hallazgo.

Al momento del hallazgo no se descartaba que la muerte de Nara pudiera haberse ocasionado por un accidente o una sobredosis. Pero por entonces ya se vislumbraba que poder ubicar al hombre que se había alojado con ella, quien había abandonado el hotel sin decir nada y en el auto en el que habían llegado, era la llave para esclarecer el caso. La búsqueda de Ezequiel M. condujo a su detención y a la imputación por el femicidio.

 

La Capital

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