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Macri apuesta a los gobernadores pero no descarta la posibilidad de un DNU

Informe de Andrés Fernández: Andrés 01 15-12

Quiere insistir por la vía legislativa; para ello busca que hoy los mandatarios provinciales ratifiquen el respaldo a la iniciativa; si bien evalúa otorgar un bono compensatorio, mantiene vigente la opción del decreto.

 

El presidente Mauricio Macri tiene en su poder, a la firma, un decreto de necesidad y urgencia (DNU), que ya rubricaron los ministros, sobre la reforma previsional. Pero la primera opción para dejar atrás el fracaso político que significó la suspensión del debate de ayer en la Cámara de Diputados era convocar a los gobernadores e intentar una nueva sesión el lunes.

El jefe del Estado, que primero reaccionó con enojo y luego con decepción por los hechos de violencia, buscará que hoy mismo los gobernadores, que ya habían dado su aval para avanzar con la reforma, ratifiquen ese respaldo públicamente.

La combinación de un nuevo intento parlamentario con el respaldo de los mandatarios provinciales es la opción más fuerte que prevalecía anoche en la Casa Rosada.

Macri, según pudo saber la nacion, habló ayer de esto con Juan Schiaretti (Córdoba), Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manuel Urtubey (Salta), entre otros mandatarios provinciales.

Tres fueron las razones que frenaron el primer impulso que tuvo el Gobierno de sacar ayer por la noche el DNU con la nueva fórmula para calcular los aumentos jubilatorios, que incluye una combinación del 70% por el índice inflacionario y un 30% con la variación de salarios y que también contiene un bono.

«Primó la racionalidad», dijeron fuentes cercanas al Presidente para explicar las idas y venidas, aunque el decreto aún no quedó descartado.

Lo primero que puso en alerta a la Casa Rosada fue la amenaza de Elisa Carrió, que vía Twitter advirtió que «un DNU violaría gravemente la Constitución nacional». Eso hubiera provocado una fuerte interna en Cambiemos en momentos en que se debaten varias reformas «prioritarias» para la administración Macri. Pero, además, influyeron la amenaza que lanzó la CGT con un paro nacional y la posibilidad de que el DNU sea frenado por la Justicia.

«Lo estamos evaluando», dijo, brevemente, el ministro de Justicia, Germán Garavano, en uno de sus tantos viajes de la oficina del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en el primer piso de la Casa Rosada, a la de Pablo Clusellas, secretario de Legal y Técnica, que está en la planta baja. Además, trabajaron en esta cuestión el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, y el asesor presidencial José Torello.

Ayer por la tarde, el nerviosismo se apoderó de la Casa Rosada. Macri siguió todo por televisión y no podía creer lo que pasaba.

Los festejos de parte de la oposición por la malograda sesión especial que había convocado para avanzar con la reforma previsional terminaron por decidirlo. Entonces fue cuando convocó a su mesa chica para debatir la posibilidad de sacar el DNU.

Cerca de las 16, Macri se reunió con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y Peña. Todos le dieron el visto bueno. También estuvieron Rogelio Frigerio (Interior); Nicolás Dujovne (Hacienda); los vicejefes de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el diputado Mario Negri.

Ahí resolvió citar al resto de los ministros para que estamparan su firma en el DNU. Todos fueron llegando entre las 18 y las 20. El único que faltó a la cita fue Francisco Cabrera (Producción). La gran mayoría no vio al Presidente, que abandonó la Casa de Gobierno a las 18.15.

Tras los hechos de violencia dentro y fuera del Congreso, Peña sentó la postura del Gobierno. En una conferencia, el ministro coordinador atribuyó a la oposición un «intento de transformar el Congreso en una zona liberada» y de incitar a la violencia para evitar que se debatiera la modificación en los cálculos de los haberes de los jubilados.

«Vimos la búsqueda clara de violencia, primero desde la calle y después en el propio recinto», dijo Peña ante los periodistas acreditados. «Cruzaron una raya convirtiéndose en piqueteros de la Cámara de Diputados», lanzó el jefe de Gabinete.

Desde el Gobierno describieron como un modus operandi el comportamiento de parte de la oposición en el debate que se dio en la Legislatura bonaerense, en La Plata, donde también hubo enfrentamientos entre manifestantes y la policía.

«Hubo una intención de algunos diputados de ir a hacer del Congreso una zona liberada», cerró Peña.

 

Fuente: La Nación

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