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“Me imaginé que lo iba a llevar a la cancha y me volví con mi hijo en el cajón”, dijo el padre del adolescente fallecido en Villa Minetti

Foto del Periódico 9 de Julio

 

Jonas Rosales había cumplido 15 años el 8 de febrero. Era un jovencito que se juntaba mucho con sus amigos y le gustaba pasar el tiempo con su familia. El miércoles de la semana pasada se golpeó el pie con una reja de hierro. Entre fallidos diagnósticos y peores soluciones el estado de su salud fue empeorando y finalmente terminó teniendo una trombosis que le afectó los riñones, el pulmón y el corazón lo que determinó su fallecimiento. La triste historia y los padecimientos que tuvo que pasar la familia que de una semana a otra se quedó sin su hijo a través del relato en primera persona de su padre.

 

El comienzo

El padre de Jonas, Gustavo Rosales, brindó su testimonio en RADIO RAFAELA, luego de una movilización histórica que sucedió en el día de ayer en la localidad que se encuentra a 340KM de Rafaela, Villa Minetti. Gustavo comenzó contando que “todas las noches Jonas se juntabas con sus amigos a hablar algo o tomar mates. El miércoles en la noche, estaba con su amigo Pablo, cuando sin querer se golpeó con una reja de hierro en el pie”.

Ellos se quedaron mirando televisión, salieron por el pasillo, en donde hay una malla del 6 de 60 cms de alto por 90 de ancho más o menos, que la ponemos para que no pasen los perros. Estaba suelta, es algo liviano. Él pasa con el pie derecho y con el izquierdo se engancha y le pega a la reja de hierro con el dedo.

 

 

El golpe no parecía de importancia, no tenía hinchazón ni ninguna marca. Sin embargo, Jonas sentía puntadas en el pie. «A la tarde fuimos al hospital. Lo atendió en la guardia la doctora Guillermina Cravero que es de Tostado. Ella le pregunto qué le había sucedido, le observó el pie y dijo que no veía nada”, detalló el padre del joven.

«A la mañana, observamos el pie y apenas lo tenía hinchado. Fuimos al hospital a hacer la placa correspondiente. La radióloga me dijo que no vio nada en la placa, entonces ahí me derivó para que busque a un médico en la guardia para que se fijara si encontraba algún detalle», contó Gustavo.

 

Idas y vuelta

«En la guardia estaba la doctora Smith, y le pedí que mire la placa de mi hijo. Ella me preguntó ‘¿Sacaste turno?’, a lo que automáticamente le respondí que no. Entonces me reclamó que no podía ir sin turno para que vea una placa. Yo le dije que no tuve tiempo para sacar el turno porque en la mañana estuve haciendo las placas junto a Jonas. Me hizo mala cara y accedió a mirar las placas. Las miro superficialmente y me dijo que no veía lesión alguna», comentó Gustavo.

Ayer hubo una manifestación histórica en Villa Minettti encabezada por Gustavo

 

Asimismo, agregó: «El dolor empeoró y volvimos al hospital el jueves a la noche, en la guardia estaba la Dra. Smith nuevamente, ella dijo: ‘No sé qué queres que hagamos, le podemos dar un inyectable‘. Entonces ahí me dijo que debíamos internarlo y después trasladarlo a Ceres para que hagan radiografías”.

«A la mañana del viernes, cuando lo trasladaban en la ambulancia, pensábamos que íbamos a Ceres. Cuando me doy cuenta, estábamos entrando a Tostado. Después la doctora Vallejos lo atendió, le hizo la placa y me dijo que solo tenía una fisura, que era el normal el dolor que tenía Jonas porque era propio de una fisura. También le pidió que siga haciendo reposo».

En la tarde del viernes volvieron a la guardia del Hospital de Villa Minetti en donde le dicen que los dolores eran propios de una fisura. A Jonas le dijeron que «se aguante el dolor, que siga poniéndose hielo y que levante el pie mientras hacía reposo».

Ya en la madrugada del sábado, el dolor que tenía el joven en el pie era intenso. A esto se le sumaba una nueva dolencia en la espalda. A pesar de suministrar los medicamentos recetados, el estado de salud de Jonas no mejoraba.

Por eso mismo, en la mañana volvieron al hospital donde fueron atendidos por el Dr. Juan Luna. Al joven le pusieron suero, lo internaron y le pusieron un yeso. «Luna me dijo que debían enyesar porque el movimiento de los dedos de los pies empeoraba la fisura. Una vez enyesado y que terminó el suero, le dieron el alta. Esto fue el sábado a las 14».

 

Empeoramiento de salud

Gustavo le suministró gotas que le habían recetadas a su hijo. También le puso una crema por el dolor de espalda que sentía Jonas y ahí percibió que en la espalda, piernas y la cara tenía ampollas de agua.

“Me decía tengo miedo, me voy, a un lugar por ahí, lejos‘”.

Jonas seguía diciendo que le dolía la espalda, por eso Gustavo insistió en que se levante para tomar unos mates. «Me miraba como dopado, me miraba y cerraba los ojos. Yo lo cargaba diciendo: ‘mira si te llegas a quebrar te vas a morir de dolor, ponele ganas, levántate’”.

Nuevamente, Gustavo le sugirió a su hijo llevarlo al hospital: “A qué vamos a ir al hospital si no me hacen nada. Aguanta, yo me voy a mejorar, poneme hielo que me la voy aguantar”, le dijo Jonas a su padre.

El domingo a la mañana la familia Rosales come un asado y Jonas, a pesar del dolor, no quería ir al hospital. Sin embargo, su salud estaba empeorando. Transpiraba con el cuerpo frío. A las 16 de ese día partieron para la guardia del hospital, lo que sería la última vez de Jonas con vida en su casa.

Ya en la guardia, Gustavo le dio aviso a un enfermero de la situación que lo hizo esperar diciéndole que ya lo iban atender. El tiempo pasaba y siguen sin atenderlo. “Le golpeó la ventanilla y nada. Cuando me asomó veo al enfermero mirando una película tranquilo. Le golpeo la ventanilla de vuelta y me atiende”.

Cuando la doctora los atiende, Jonas tenía las piernas hinchadas y estaba agitado. La doctora pidió sacarle el yeso inmediatamente y hacerle análisis porque el corazón estaba muy acelerado y le faltaba oxígeno. “Cuando le cortan el yeso salió con el pie violeta. Pidió enseguida el traslado a Tostado”.

En Tostado lo controlaron, lo estabilizaron y lo pasaron al tomógrafo. A esa altura a Jonas le latía muy rápido el corazón porque estaba bombeando más de lo debido por la falta de aire.

 

El peor final

El domingo 21 de febrero a las 11 de la noche lo trasladaron a Santa Fe. Primero fueron al hospital de niños porque para las planillas Jonas tenía 14 años. Allí, un médico le informó a Gustavo que su hijo estaba muy complicado.

Ya era el lunes y la salud de Jonas era muy crítica. Es trasladado al Cullen donde le informan que “Jonas sufrió una trombosis que viene por una infección. Se le taparon todas las arterias del pie, pierna. Se le fue un coagulo al pulmón y tienen infecciones por todos lados. La única opción que estamos viendo es cortarle el pie para poder salvarle la vida”, le comentó un doctor del hospital de Santa Fe.

 

Me quede ahí con todo el dolor del alma, imaginándome a mi hijo sin pierna. Dos horas después pasa mi hijo todo entubado hacia la cirugía. Al rato viene un doctor y me trae una planilla y me dice ‘tenés que firmarla porque le tengo que apuntar la pierna a tu hijo. No se puede hacer más nada, es la única opción que nos queda’. La llamo a la mamá, le di con el doctor, le comentó todo y luego firmé la planilla”, expresó Gustavo Rosales en diálogo con RADIO RAFAELA.

A las dos horas Gustavo fue junto a un amigo suyo a la sala de terapia, en donde le avisaron que el estado de salud de Jonas estaba empeorando. Le había agarrado un paro cardiaco y estaba muy mal. Bajo el silencio de que lo peor estaba por venir, el amigo de Gustavo le preguntó al doctor cuáles eran las expectativas. El doctor fue tajante al decir: “posibilidades de que viva no hay, seguramente hoy se corta el chico”.

Me dieron para entrar donde estaba Jonas en terapia, lo miré, lo toqué, le hablé, pero nada. La mamá lo mismo. Al ratito que estuvimos, la pantalla sonó, nos sacaron afuera. Y a los 10 minutos nos informan el fallecimiento.

«Un dolor insoportable, uno llega con toda la esperanza de que se salve. Nunca me imaginé que pueda suceder esto. Con la ilusión que se sane. Como hincha de Colón me imaginé que lo iba a llevar a la cancha y me volví con mi hijo en el cajón”, agregó.

 

Lo que se viene

Fiscalía ya se encuentra investigando. “Nos dieron la esperanza de que todo va llegar a juicio y que tiene que pagar quien tiene que pagar”.

 

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